07 marzo 2015

A vueltas con la crecida del Ebro


En las comunicaciones que se han publicado en el blog en estos días, he estado tentado de utilizar la palabra tragedia para describir lo que hubiera ocurrido sin la óptima gestión de desembalse de las presas (pocas) situadas aguas arriba del tramo medio del Ebro, en el que se encuentra Zaragoza. Veo que algunos medios de comunicación sí la han utilizado. En cualquier caso, los cuantiosos daños causado por una avenida de 2.500 m3/seg no son los mismos que los que produce una con 600 – 800 m3/seg más. 

A mi entender la situación en el eje del Ebro es MUY INQUIETANTE y se prolongará por unas cuantas semanas por el riesgo de deshielo combinado con las fuertes lluvias en el Pirineo habituales por estas fechas (ojo que esta situación puede reproducirse en la cuenca del Duero; sobre todo en algún río sin regulación como el Arlanza). Además llueve sobre mojado, tanto en el sentido literal, dadas las condiciones actuales de los cauces, como figurado, porque los errores cometidos en la ordenación del territorio en torno al río, es seguro que no sólo no se corregirán sino que se incrementarán.

Junto con el titular de prensa sobre la tragedia evitada por las presas, comprobable con gráficas y números, en torno a este episodio se han escrito comentarios que, benévolamente, podemos considerar como chuscos y fruto del desconocimiento.  Por ejemplo que las presas han contribuido a magnificar los daños o que para qué vale que España sea el país con más presas del mundo si ocurren episodios como éste.

Pasemos a hechos reales. Antes de ello, un pequeño inciso para explicar cómo se va formando una avenida típica en Zaragoza. Dice un refrán que “el Ega, el Arga y el Aragón hacen al Ebro varón”. Son afluentes por la izquierda y sus caudales se unen en Castejón (Navarra), al que proviene de cabecera del Ebro. Es aquí donde se puede formar la avenida y de hecho se forma cada vez con mayor frecuencia, con carácter de ordinaria o, como en este caso, de extraordinaria. Tan habituales en los telediarios como las imágenes de las calles de Madrid en agosto son las de la carretera nacional N-113, Pamplona - Madrid, cortada en Castejón por la crecida del Ebro.

Retrocedamos ahora al martes 24 de febrero. Ese día se celebra una Jornada en Madrid sobre información hidrológica. A las 14 h, durante el coloquio, el Jefe de Explotación de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Mario Andréu, da la noticia de que el SAIH (Sistema Automático de Información Hidrológica) le acaba de informar que el viernes 27 el Ebro en la estación de aforos Castejón alcanzará los 2.400 m3/seg de caudal. “Que tengas un buen fin de semana”, le dice alguno. Pues bien, Castejón es la referencia de lo que pueda pasar en Tudela, en Zaragoza, en los campos y pueblos de la ribera y del caudal que va a llegar a la presa de Mequinenza (1.500 Hm3) antes de llegar a Cataluña. Para que el caudal “se limite” a 2.400 m3/seg, desde mucho antes del día 24 los ingenieros de la CHE, con la ayuda clave de la información del SAIH,  trabajan en los desembalses de Ebro (en cabecera del  propio río Ebro), Itoiz (en el Irati, afluente del Aragón) y Yesa (en el Aragón). El Arga, que pasa por Pamplona, no tiene regulación (alcanzará 1.000 m3/seg a las 19 h del día 26). Y, efectivamente, la estación de aforos de Castejón registra a las 0 h del día 27 un caudal de 2406 m3/seg, exactamente el mismo adelantado por la CHE dos días y medio antes.

Para entonces ya se han inundado las zonas bajas de Miranda, Logroño y Pamplona, además de otras localidades, así como los campos de cultivo situados en el cauce. Es habitual en las crecidas de estos ríos. Pero el problema grave se presenta a partir de Castejón. La punta de la avenida llegará en 15 horas a Tudela y en dos o tres días a Zaragoza. Hay que señalar, cuando se habla por algunos de imprevisión o falta de aviso, que el día 24 de febrero a mediodía ya los organismos competentes sabían que había una crecida extraordinaria en el Ebro, con una punta de 2.400 m3/seg en Castejón que llegaría a Zaragoza el domingo 2 o lunes 3 (de hecho la punta fue el lunes a las 3 h) con un caudal de unos 2.500 m3/seg tras recoger unas pequeñas aportaciones en el tramo. 

"La pregunta es ¿qué hacían las explotaciones ganaderas en los dominios del río?"
Era seguro que la crecida afectara esta vez en mayor medida a las explotaciones agrícolas y a los núcleos urbanos de la ribera. Lo que realmente sorprende es que también lo hiciera a decenas de explotaciones ganaderas. La consecuencia más espectacular es que han muerto 10.000 animales y varios miles más están aislados y deben ser abastecidos por helicóptero. La pregunta es ¿qué hacían las explotaciones ganaderas en los dominios del río? Pasemos el hecho de que haya explotaciones agrícolas (deberían ser cultivos de bajo coste) que se reponen pasado el episodio pero ¿cómo se puede desalojar una nave ganadera de 900 cerdos ante un aviso de riada? ¿se les sube al monte más cercano junto con las instalaciones? La Administración debe indemnizar a los afectados porque autorizó su instalación pero no debe en ningún caso permitir más ubicaciones de este tipo (y de otros) en los dominios del río, que es el que realmente manda.

Una anotación final. A la presa de Mequinenza, aguas abajo de Zaragoza, llegó la punta de 2.500 m3/seg. Desde que se conocieron los primeros datos en las cabeceras de Ebro, Aragón y Arga se fue aumentando el resguardo para absorber la crecida. El resultado es que llegando 2.500 se han soltado 1.800 m3/seg, con daños mínimos aguas abajo, en Cataluña. Todo ello con la ayuda del cierre de compuertas de las presas del sistema Segre/Cinca (que desemboca en el Ebro aguas arriba de esta presa) para no incrementar el caudal de entrada. Un ejemplo de libro de la importancia de una presa en la laminación de avenidas. 

Zaragoza, 7 de marzo de 2015

1 comentario:

  1. Y por que estando las instalaciones ganaderas en el mismo sitio antes las riadas no le afectaban y ahora si. Esa es la pregunta ¿ cual es la respuesta¿ pues qué la sección hidráulica del río ha disminuido porque los ecologistas no quieren que se limpie. Y la CHE traga con esta tesis .

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